Diario de Viaje 4: Cumaná : Colegio Madre Alberta y Colegio San Luis
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Diario de Viaje 4: Cumaná : Colegio Madre Alberta y Colegio San Luis

14-3-2016

20160314_083039Despertar en Venezuela es madrugar. A las 5 y media las hermanas ya empiezan la jornada con el rezo de laudes y la eucaristía. Desayunamos con ellas y, sin darnos cuenta, ya oímos la música que da la bienvenida a los alumnos, profesores y personal no docente al colegio Madre Alberta.

Los patios se llenan de niños, niñas, chicos y chicas con sus uniformes, pantalón con camisas rojas para preescolar, blancas para primaria, azules para secundaria y beige para los mayores, los de bachillerato. Hoy empiezan la jornada con el “ACTO CIVICO” un acto que se celebra cada mes. Todos se reúnen en el patio central, alrededor de un escenario, y desde allí, la directora dirige el acto donde hay diferentes partes: el canto del himno nacional de Venezuela, el himno del Estado Sucre y el de los colegios Fe y Alegría. Después, se enumeran las efemérides del mes de marzo, y algunos alumnos salen al escenario y presentan trabajos y poesías sobre ellas. En esta ocasión se recordaban el día mundial de la mujer, el día mundial del agua el día nacional de la prevención sísmica entre otros. Probablemente por la sequía de la zona, el agua y la importancia que tiene no malgastar este recurso natural tan importante para la vida ocupa la mayor parte de los trabajos.

Por sorpresa nos llaman para subir al escenario y nos presentan a todos los alumnos. Nos piden les dirijamos unas palabras y nos sale del corazón animarles a sacar lo mejor de sí mismos, a trabajar duro en el colegio, a aprovechar sus talentos para aprender y prepararse para mejorar el mundo que les rodea. Nos hacen entrega de un bonito dibujo hecho a mano de Madre Alberta.

Termina el acto y empieza el bullicio del ir y venir de las clases o salones. Y continuamos con una pequeña reunión en la biblioteca donde han convocado a padres y representantes de alumnos para presentar el Movimiento Familia Albertiana. Es fantástico el entusiasmo que muestran los miembros de MFA de este colegio para presentar este regalo a esas personas que la mayoría son antiguos alumnos, que quieren al colegio Fe y Alegría y a las hermanas, y que desean que sus hijos reciban la misma formación.

20160314_155958Y es que no os podéis imaginar lo que supone para todos ellos el atravesar las puertas de este lugar. De repente es como entrar en “el pequeño cielo de la Pureza”, donde se respira paz, alegría y amor, y olvidarse de los problemas y las inseguridades tan presentes fuera de la escuela. Algunos de los padres los vemos en el patio central durante toda la mañana. Pensamos que es una manera de sentir paz a pesar del bullicio.

A través de la simple dinámica de repartir un caramelo a cada uno, les pedimos que se presenten, digan cuál es su cualidad personal más significativa y qué representa el color del caramelo que les ha tocado. Poco a poco se van abriendo al diálogo, a la escucha y abren el corazón al mensaje que les hemos traído: la familia de MFA les abre las puertas y les invita a formar parte del grupo para crecer en la fe, conocer a Jesús y compartir la vida según el carisma de Madre Alberta. No lo dudan y se inscriben en una lista para que en el próximo encuentro les convoquen. ¡Qué alegría, Señor¡

Seguimos el día con una visita a las instalaciones del colegio y con especial atención a los talleres. Los hay de electricidad, de mecánica de instrumentación, de carpintería… Aquí los chicos salen con un bachiller técnico que les permite ya trabajar en un oficio u optar por la universidad. La voluntad y la satisfacción del profesorado las podemos ejemplarizar con las explicaciones de Fredy Malavé que nos transmite esa satisfacción de ayudar a los chicos y chicas a labrarse un porvenir a pesar de las permanentes dificultades por la escasez de piezas o por los continuos robos de herramientas.

Al finalizar la visita la Hermana Rosa nos guía en una visita al barrio. Nos acompañan también tres profesoras miembros de MFA del colegio de Madre Alberta, Icela, Aspacia y Judit y una de San Luis, Yuraima. Nos acompaña también Nelly una madre que también es miembro de MFA. Su calidez y su implicación con los vecinos se nota en cada paso que damos. Todos saludan a las hermanas y a las profesoras. ¡Notamos cómo las quieren!!! Qué maravilla es el oír de repente el grito de un niño de seis o siete años gritar desde la puerta de su casa: “¡¡¡maestra!!!!! Y correr a abrazarla con una sonrisa indescriptible de felicidad.

Pero en la zona no todo es alegría. Visitamos a varias familias con situaciones difíciles para acompañarlas en su dolor, algunos enfermos y lo que más nos impactó: la Sra. Josefa una señora desconsolada que perdió a su hijo asesinado por las bandas hacía quince días. Previamente otras de sus dos hijas habían corrido con el mismo trágico destino. Rezamos con ella y su nieta por ellos y sobre todo por Josefa. ¡Cómo necesita que el Señor la consuele y bendiga!!! La hermana Rosa y todas las demás hermanas son ese instrumento que el Señor pone en el camino de la Sra. Josefa y de todos los vecinos del barrio.

Terminamos la jornada de la mañana llevando la comida a las hermanas que por la mañana han ido al colegio de San Luis. Vamos a visitar el tercer colegio de la congregación en Venezuela. Compartimos la comida con ellas: La Hna. Esperanza, la Hna. Karla y la Hna. Teresa, ellas llevan el día a día de la escuela.

A primera hora de la tarde y en la biblioteca Yuraima y Mª Cecilia nos preparan una visita a las instalaciones del colegio que empieza con un concierto coral de los chicos de primaria. ¡Qué bonitas canciones y qué bonito mensaje¡ Destacamos del himno de Fe y alegría: “Fe que da la alegría, fe que da la ilusión, construimos unidos la esperanza de Dios”.

De la visita a las instalaciones destacamos también los talleres y las explicaciones de los alumnos de sus proyectos de instrumentación, de seguridad, de informática, y de las dificultades de encontrar materiales para terminarlos. Pero una de las cosas que más nos impresiona son los abrazos y los saludos de los niños y niñas de la escuela a la hora del recreo, que notamos vienen, quizás de la curiosidad, pero seguro que también del cariño y agradecimiento por la visita. Ellos también están orgullosos de su colegio y les agrada que las visitas lo sientan. Y a fe que sentimos ese cariño.

IMG_5335Después nos reunimos con los profesores del colegio para animarles a participar en el movimiento. Es una conversación breve, puesto que todos tienen que regresar a las aulas cuando finalice el descanso- pero muy emotiva, acompañada de café y pastas. Y allí quedan también los mensajes que nos enviasteis para entregar y para animar a más miembros de MFA. Esperamos que alguno de vosotros reciba pronto algún mensaje de respuesta.

Para acabar la visita, una última ceremonia en la biblioteca con un baile típico y un concierto del tenor César Barrera, un exalumno el colegio que estudia en el conservatorio y que tiene una voz natural increíble. Por último las responsables de MFA nos entregan unas camisetas de Fe y alegría y nos colocan el Pin distintivo. A partir de ese momento pasamos a ser miembros también de Fe y Alegría.

En el camino de vuelta al colegio de Madre Alberta, hacemos una rápida visita a la más antigua iglesia de Cumaná, la de Santa Inés y un breve paseo en coche por la zona colonial. Después del rezo de vísperas con las Hermanas, la cena con su correspondiente sobremesa y el comentario de lo intenso de la jornada, finalmente nos retiramos a descansar.

Gracias Señor por tanto cariño recibido y tantas personas maravillosas que pones en nuestro camino.!!!

 

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