VIII Jornadas de Espiritualidad Ignaciana. Madrid 8-10 marzo 2019.

VIII Jornadas de Espiritualidad Ignaciana. Madrid 8-10 marzo 2019.

El agradecimiento es una buena práctica. ¿Qué duda cabe? Muy pocos estarán en desacuerdo, pero la actitud vital del agradecimiento, no significa tan solo dar las gracias amablemente al que te ayuda con cualquier cometido. Por conveniente e importante que sea, una actitud vital es mucho más que eso.

¿Gracias a qué o a quién, vives? ¿Gracias a qué, vives dónde vives? ¿Qué has hecho tú para ser tan alto, tan inteligente o tan simpático? ¡¡¡Si todo se te ha regalado!!! Se nos olvida muchas veces que todo lo que creemos que tenemos en realidad es un don. Un don de nuestro creador que nos quiere y nos anima continuamente a buscarle. Y a partir de aquí se abre un universo de posibilidades de reflexión para hacer nuestra vida más evangélica. Una reflexión personal y de búsqueda en el corazón de cada uno, de cuestiones que a buen seguro podemos preguntarnos todos: ¿para qué me ha dado el Señor esos dones? ¿Cómo los estoy usando? Y ¿para qué, con qué objetivo los estoy usando?

Y así, buscando desde el agradecimiento como actitud vital, hemos iniciado el camino de reflexión recorrido en estas jornadas de espiritualidad de MFA. Con la ayuda de las Hnas. Mª Jesús y Begoña y con la guía del padre Pedro Mendoza, los más de 50 asistentes hemos podido bucear en nuestro interior, viendo cuanto de piedra y cuanto de carne era nuestro corazón. Cada uno ha podido reflexionar si realmente vive con esta actitud agradecida al Señor que le permite una nueva mirada del mundo que nos rodea. Esa mirada más comprensiva y misericordiosa de la que nos habla el Santo Padre.

Hemos rezado después de cada charla para ver cómo nos habla el Señor en los detalles de nuestra vida, y hemos intentado descubrir que nos pide el Señor que hagamos. Y hemos rezado con esta actitud agradecida en cada una de las oraciones del día, bendiciendo al Señor por las personas de nuestro alrededor que nos ayudan a verle más cercano. Y hemos rezado por MFA y la congregación, y por todos sus miembros, porque todos somos dignos de agradecimiento, los que estaban presentes y los que no. Madre Alberta nos ha dado la última charla de la mano de la Hna. Begoña. ¡Gracias a todos por estar y por ser de Pureza!!!!

No me cabe la menor duda que todos hemos terminado la jornada de espiritualidad con mejor actitud, con mejor propósito y con una mirada distinta del mundo que nos rodea. Y hoy todos somos un poco más conscientes de la grandeza que atesoramos a los ojos de nuestro Señor y de la pequeñez, humildad y agradecimiento con la que debemos acercarnos a él. Creo que el crecimiento espiritual es precisamente eso. Debe ser el ir dando prioridad a nuestra vida interior, (siendo conscientes y escuchando) e ir entrenándola como lo hace un atleta. Y por otro lado ir quitando la importancia a las cosas “mundanas” que nos crean una dependencia nunca satisfecha y nos dejan siempre vacíos. Permitidme deciros amigos que después de la jornada, creo que todos hemos crecido un poco en FE y en vida espiritual.

Y lo que procede ahora, es agradecer con un inmenso GRACIAS desde el fondo del corazón y en nombre de todos, tanto a las Hermanas que prepararon la jornada, a las comunidades que prepararon las oraciones, y a las hermanas de la congregación de Las Esclavas que nos atendieron como siempre con una discreción, amabilidad y disponibilidad admirable. ¡¡¡Os esperamos a todos el año que viene!!!

Josep Serrano
Presidente, MFA-Barcelona

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