Sagrados Corazones de Jesús y de María,
Fuente infinita de amor, misericordia y esperanza,
hoy me acerco ante ustedes con humildad y confianza.
Corazón de Jesús, lleno de bondad y compasión,
haz de mi corazón un lugar de paz, perdón y fe sincera.
Enséñame a amar con paciencia,
a servir sin orgullo
y a caminar siempre bajo la voluntad de Dios.
Corazón Inmaculado de María,
Madre tierna y refugio de los que buscan consuelo,
cúbreme con tu manto de protección
y guía mis pasos por caminos de luz y obediencia.
Ayúdame a guardar silencio en las pruebas,
fortaleza en las dificultades
y gratitud en cada bendición recibida.
Sagrados Corazones unidos en el amor divino,
alejen de mi vida el miedo, la tristeza y el desánimo.
Llenen mi hogar de unión, salud y serenidad,
y permitan que nunca me aparte de la fe.
Que cada pensamiento, palabra y acción
sea agradable a los ojos del Señor,
y que mi vida refleje siempre humildad, caridad y esperanza.
Amén.
Sagrado corazón de Jesús, en ti confío
Novena a Madre Alberta
Señor y Dios nuestro que nos diste a Madre Alberta como ejemplo de amor y
Servicio a la iglesia.
Concédenos que sea reconocida su santidad y danos por su intercesión la
Gracia que confiadamente te pedimos. Amen
Padre nuestro. Ave María. Gloria