Señor Dios, en este 23 de septiembre elevamos nuestra voz con fe y gratitud. Recordamos hoy con profunda reverencia a la prima de María, Isabel, y a su marido Zacarías.
Ejemplos de fidelidad e integridad que caminaron irreprochables en tus preceptos y cuya fe paciente fue bendecida en su hogar con San Juan Bautista.
Madre Santísima, Virgen de la Pureza, tú que llevaste en tu inmaculado seno la Luz del mundo y compartiste el gozo de la Visitación con tu prima Isabel, mira con ternura nuestras vidas, limpia nuestros corazones del egoísmo y cúbrenos con el manto de tu gracia.
Por la santa intercesión de Zacarías e Isabel, que supieron guardar la esperanza en la constancia de la oración, concédenos la fortaleza para permanecer fieles a tu voluntad. Que aquel santo encuentro familiar en la Judea sea para nosotros un modelo permanente de caridad, humildad y alegría en la fe.
Virgen Purísima, protege a nuestras familias, purifica nuestros pensamientos, palabras y acciones, y concédenos la gracia de conservar un corazón limpio para acoger siempre la presencia de tu Hijo Jesucristo.
Amén.
Novena a Madre Alberta
Señor y Dios nuestro, que nos diste a Madre Alberta
como ejemplo de amor y servicio a la Iglesia;
concédenos que sea reconocida
su santidad y danos,
por su intercesión,
la gracia que confiadamente te pedimos.
Amén.
Padre nuestro. Ave María. Gloria.