
Ayer la Iglesia celebró la festividad de Nuestra Señora de los Dolores, justo un día después de la exaltación de la Santa Cruz.
En esta fecha se conmemora los siete grandes sufrimientos de la Virgen María a los largo de su vida;
– la profecía de Simeón
– la huída a Egipto
– la pérdida de Jesús en el Templo
– el encuentro con su Hijo camino del Calvario
– la crucifixión y muerte de Jesús
– el descendimiento de la Cruz y el entierro de Jesús
Vamos a encomendarnos a Ella, Madre valiente y fiel, para que nos tome de la mano y transforme nuestro corazón, enseñándonos a vivir al modo de Jesús.
Virgen de los Dolores, que con un corazón generoso dijiste siempre “sí” a la voluntad de Dios, muéstranos la forma de escuchar y aceptar el plan del Señor en nuestras vidas con tu misma humildad y entrega total.
Ante todos los sufrimientos que padeciste hasta mantenerte firme al pie de la Cruz, nos mostraste una fortaleza que venía de la confianza absoluta que tenías en el Padre, por eso te pedimos que nos concedas valentía para afrontar nuestras propias cruces sin perder la esperanza y fiándonos siempre del Señor, al igual que lo hizo Madre Alberta durante toda su vida.
Te pedimos también que nos des una humildad profunda como la Tuya, para asumir aquello que no alcanzamos a comprender, aprendiendo de Ti a guardar y meditar todas las cosas en el silencio del corazón.
Que tu ejemplo de vida, que guió también a Madre Alberta, dirija cada uno de nuestros actos, para que sepamos caminar con fe, paciencia y amor en medio de las pruebas de la vida.
Novena a Madre Alberta
Señor y Dios nuestro, que nos diste a Madre Alberta como ejemplo de amor y servicio a la Iglesia, concédenos que sea reconocida su santidad y danos, por su intercesión, la gracia que confiadamente te pedimos. Amén.
Padre Nuestro. Ave María. Gloria.