MIÉRCOLES 2 DE SEPTIEMBRE
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Oración de los Miércoles
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“Sueños en la mochila, María en el corazón y el juego en equipo”

Señor, Dios de la vida y de la ternura, hoy nos asomamos al mes de septiembre con los ojos brillantes, la mochila llena de ilusiones y el corazón latiendo con fuerza. Te damos gracias por este nuevo curso que estrenamos juntos. Es un lienzo en blanco que nos regalas para pintar, aprender y compartir en comunidad.

Este año nos ponemos en camino con un objetivo que enciende nuestra esperanza: “Si puedes soñarlo, puedes lograrlo”. Sabemos que los sueños más bellos son los que Tú siembras en nuestra alma. Por eso, te pedimos la valentía para creer en ellos y la constancia para trabajar, día a día, hasta alcanzarlos.

En este inicio de curso, no caminamos solos. Sentimos muy cerca el abrazo y la sonrisa de Madre Alberta. Ella nos enseña a mirar el futuro con confianza y a cuidar los detalles pequeños con amor. Pero, sobre todo, Madre Alberta nos enseña a mirar al Cielo. En este mes de septiembre, queremos que la Virgen sea la estrella que guie nuestros hogares y nuestras familias. A Ella le entregamos nuestros corazones, nuestros miedos al empezar de nuevo y la alegría de reencontrarnos, sabiendo que bajo su manto siempre estamos seguros y protegidos.

Señor, este verano hemos visto como la Selección Española de fútbol levantaba con alegría la copa de capeones del mundo. Nos emocionó verlos jugar, pero lo que más nos tocó el corazón fue verlos trabajar unidos, sin rendirse y creyendo en su propio sueño. Al igual que ellos, queremos que este curso sea un gran partido en equipo. Que con la ayuda de María sepamos pasar el balón de la amabilidad, defender al compañero que está solo o preocupado y celebrar juntos cada pequeño gol de superación diaria. ¡Qué este curso ganemos la copa del amor, del esfuerzo y del sentirnos familia!

Bendice, Señor, cada día de este mes de septiembre. Qué sea un tiempo de paz y de ilusión. ¡Quédate siempre en nuestro equipo!

Virgen de la Pureza, sé nuestra guía.

Madre Alberta, ruega por nosotros.

NOVENA A MADRE ALBERTA

Señor y Dios nuestro,
que nos diste a Madre Alberta
como ejemplo de amor y servicio a la Iglesia;

dígnate enaltecerla con la gloria de los santos
y concédeme, por su intercesión,
la gracia que confiadamente te pido. Amén.