Oración del 4 de marzo

Oración del 4 de marzo

niño-rezandoOración vespertina familiar

Gracias, Padre, por este día que termina.

Te rogamos que envíes Tu Espíritu sobre nosotros para que al amparo de Tu luz, podamos conscientemente vivir este momento de oración.

Venimos fatigados por el trabajo. Las preocupaciones y la obligaciones incesantes nos tienen ocupados todo el día. Por eso, ahora en el ocaso, nos reunimos en familia para recostarnos en tu regazo. Te pedimos que arrulles nuestro corazón, como se arrulla un bebé en los brazos de su madre. Mientras todo a nuestro alrededor se ve cubierto por la oscuridad de la noche, envía sobre nosotros Tu luz que nunca declina. Apacigua nuestras almas como se apacienta la cierva ante la fuente de agua y la tierra reseca tras una lluvia abundante.

Te pedimos especialmente hoy por nuestros hermanos que no encuentran descanso. Por aquellos que se sienten agobiados y cansados, sin nadie que los consuele. Te pedimos perdón por los momentos en los que no hemos sabido ver las necesidades de los que nos rodean. Abre nuestro corazón para no ser insensibles ante los problemas de los demás.

Te damos gracias por el tiempo que nos has concedido hoy. Gracias por habernos sumergido en la inmensidad de Tu amor. Gracias por querernos por encima de todos los seres que has creado. Y gracia por darnos a María, Tu Madre, nuestra Madre.

María, hoy hemos pedido a Dios que nos arrulle. Tú lo hacías con Tu Hijo antes de depositarlo en la quietud de la noche. Por eso, también te pedimos que nos acompañes en estos momentos, para que la paz y la serenidad puedan entrar en nuestro corazón e inunden nuestra alma y nuestro cuerpo.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

No Comments

Post A Comment