Oración del 25 de marzo
6141
post-template-default,single,single-post,postid-6141,single-format-standard,bridge-core-2.8.9,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-theme-ver-27.3,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-6.7.0,vc_responsive

Oración del 25 de marzo

Dibujos-de-la-cuaresma-para-colorear-0Al acabar este día, paramos por un momento de HACER cosas para ESTAR juntos, mirarnos a los ojos, pensar en lo que necesitan quienes están a nuestro lado, qué les preocupa, qué les asusta, qué les alegra…

Ahora que anochece, queremos poner luz en algunas cosas que nos han ocurrido y por las que podemos dar las gracias a Dios. Siempre hay algo, por pequeño que sea: un encuentro inesperado, un esfuerzo que ha merecido la pena, un trabajo bien hecho, una buena noticia, una oportunidad de echar una mano, una oración aunque sea de unos minutos en medio del bullicio, en el coche, en el pasillo, en la oficina…

Al mirar el calendario sabemos la Pascua que se acerca, y pensamos en preparar estos momentos fuertes de la fe.

Ahora que estás llegando a Jerusalén, Jesús, donde sabes que te esperan tan malos ratos, queremos también pedir perdón por esas cosas que podíamos hacer para hacer más llevadera la cruz de los que nos rodean. Por eso te decimos:

  • Perdón, Jesús, porque a veces quiero hacerlo todo solo/a, sin pedir ayuda, aunque la tarea me sobrepase
  • Perdón, Jesús, porque a veces me guardo una palabra de consuelo, o una simple sonrisa porque me falta tiempo, voy con prisas
  • Perdón, Jesús, porque dejo para otro día alguna llamada, mensaje, encuentro con alguien que lo está necesitando desde hace tiempo
  • Perdón, Jesús, porque no he encontrado un minuto en el día para detenerme a rezar por los cristianos de Siria, de Irak, de Nigeria, de tantos lugares…
  • Perdón, Jesús…………

Contentos de poder mirar el mundo con los ojos de quien se siente infinitamente perdonado, enormemente querido, infinitamente deseado, tenemos ganas de estar disponibles para Ti.

Con todos los cristianos rezamos el Salmo de este día, repitiendo despacio, dejando resonar en nosotros:

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio,
entonces yo digo: «Aquí estoy.»

Como María, queremos decir «Aquí estoy»

Como María, queremos caminar a Tu lado

Como María, con la confianza puesta en Ti, queremos tender la mano, decir que «aquí estoy» a quien últimamente está más triste, más solo, más desconfiado.

María, tú que eres Madre y no te rindes nunca, tú que escuchaste y creíste, ayúdanos a convertirnos.

Dios te salve, María, llena eres de gracia…

Oracion por el Capitulo General

No Comments

Post A Comment