Oración del 6 de enero
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Oración del 6 de enero

1450178334_christmas_crib_figures_1060017_1920Nos ponemos en la presencia de Dios con un acto de fe:
Señor, creo en ti pero aumente mi fe.

Pedimos que el Espíritu Santo venga y nos ayude a orar:
Ven, Espíritu Santo, ilumina mi mente, enciende mi corazón y enséñame a orar.

Pedimos la intercesión de María, Madre de Dios y Madre nuestra:
Madre, dispón mi corazón, haz que me abra a la Palabra de tu Hijo y ponme con Él en este ratito.

 

La Palabra:
“¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo”. Mt 2,1-12

 

Reflexión:
Pedir tener ojos para ver y descubrir a Dios en lo pequeño de cada día, descubrir su estrella.
La fiesta de la Epifanía bien pudiéramos calificarla como “la fiesta de los que vienen de lejos, cuando los de cerca ni nos hemos enterado”. Los de lejos, los que vinieron de Oriente sí vieron y descubrieron la luz… y la siguieron y encontraron a Dios.
El relato de la Epifanía es el relato de la vida del creyente:
Del creyente que no ve y descubre la luz y la sigue.
Del creyente que en sus dudas busca la luz que se había apagado y ante la oscuridad pregunta para encontrar la estrella que le ilumine.

 

Oración:
Señor, dame tu luz. Luz para reconocerme a mí mismo; luz para encontrar el verdadero camino de mi vida; luz para llegar a ti; luz que ilumine a los demás.
Encontrando tu luz, me postro ante ti, de rodillas y te adoro; te entrego mi vida, todo lo que tengo y lo que soy; postrado ante ti, te presento mi pasado para que lo acoja tu misericordia; mi presente para que tu Amor lo envuelva y mi futuro para que lo sostengan tus manos divinas.
Te ofrezco… (se dicen ofrecimientos voluntarios; por ejemplo: a mi padre o madre, o amigos, o a un enfermo, o al mundo, etc) … sé que dejándolo TODO en ti resultará de tu agrado.

 

Oración final:
Gracias Señor por este ratito que me has concedido; sígueme acompañando durante este día y toda la semana. Que tu Palabra resuene en mi corazón cuando más lo necesite y no me olvide que Tú estás siempre conmigo. Amén.

Se reza un Padrenuestro, Ave María y Gloria.

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