27 May MFA BILBAO – PENTECOSTÉS
Celebrar Pentecostés es, celebrar el tiempo en el que el Espíritu nos transforma para vivir con más fuerza, con más amor y con la esperanza de que Dios abraza nuestros límites, nuestras fragilidades, nuestros miedos… En definitiva, las subidas y bajadas de nuestro día a día.
Y así, emulando a los discípulos, una representación de MFA junto con las Hnas., nos reunimos en la Capilla y, como volviendo al cenáculo, compartimos y sentimos, desde dentro, la Vigilia de Pentecostés.
Y nos sentimos, un poco Pedro, en sus negaciones a Jesús, y nos sentimos un poco Judas, cuando en nuestro día a día, bien por vergüenza, miedo, por el qué dirán… somos capaces de vender al mejor postor; y así, nos fuimos sintiendo, una a una, con nuestras peculiaridades, como cada uno de los discípulos.
Ahí estábamos TODOS… preguntándonos y reflexionando sobre qué puertas teníamos cerradas hoy, qué necesitábamos renovar hoy, cuál era mi manera de mirar, de servir, de amar… hoy.
Y así, entre ratos de silencio y canciones, que te hacían orar dos veces, fuimos evocando al Espíritu para pedirle LUZ para poder seguir caminando y para sentirnos consolados. Y así, sentimos que, la presencia de Jesús resucitado estaba con nosotras. Recibimos los dones y casi, como que sentimos que ya estábamos preparadas para caminar de otra manera… con el sentimiento de esa Paz de Jesús regalada, que te hace sentir persona única e irrepetible y, siempre, acompañada.
Una vez terminada la Vigilia y el “ piscolabis “ con las Hermanas, que por cierto, lo prepararon sin que faltara detalle, dimos por finalizada la Fiesta de Pentecostés.
A empezar nuestro día a día con esa Luz especial, llevando el Evangelio cada vez un poquito más lejos de nuestras zonas de confort para acoger a TODOS con amabilidad.



Sorry, the comment form is closed at this time.