Hijo mío que estás en la tierra
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Hijo mío que estás en la tierra

Oración del miércoles 15 de marzo

 

Hoy volvemos a reunirnos en torno a ti, Jesús, para no olvidar que tú eres nuestro centro, nuestro modelo, nuestra razón para cambiar el mundo.
Hoy nos llamas de nuevo: Somos parte de la gran familia cristiana que quiere hacer de nuestra tierra un lugar de paz sin fronteras, sin muros y sin prejuicios. Somos tus hijos queridos, y nos hablas de corazón a corazón:

Hijo mío que estás en la tierra,
preocupado, solitario, tentado,
yo conozco perfectamente tu nombre
y lo pronuncio como santificándolo,
porque te amo.

No, no estás solo, sino habitado por Mí,
y juntos construimos este reino
del que tú vas a ser el heredero.

Me gusta que hagas mi voluntad
porque mí voluntad es que tú seas feliz
ya que la gloria de Dios es el hombre viviente.

Cuenta siempre conmigo
y tendrás el pan para hoy, no te preocupes,
sólo te pido que sepas compartirlo con tus hermanos.

Sabe que perdono todas tus ofensas
antes incluso de que las cometas,
por eso te pido que hagas lo mismo
con los que a ti te ofenden.

Para que nunca caigas en la tentación
agárrate fuerte de mí mano
y yo te libraré del mal,
pobre y querido hijo mío»

(J.L. Martín Descalzo)

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