Convivencia en Calicanto
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Convivencia en Calicanto

Del 21 al 24 de Abril, un numeroso grupo de MFA-Cid, disfrutamos de unos días de convivencia bajo el lema SED BUENA NOTICIA en “Santa María de Bonaire”, la casa que las hermanas de la Pureza tienen en Calicanto.

El grupo Splagnizomai trabajó con mucho cariño en la preparación de cada detalle de estos días para compartir y disfrutar en familia. Nada más llegar, nos recibieron en un original SPA en el cual nos ofrecían renovar el espíritu para llegar a las periferias, para ello cada familia recibió su kit para poder disfrutar de todos los servicios de este fantástico fin de semana, con los servicios disponibles y los especialistas que nos iban a atender (Dr.Mares, Dra.Frotes, Dr.Jolgorio,Dra Arrumaco y Dra Karma) y cada uno pudo elegir una terapia entre los más variados tratamientos: hidroterapia, cariñoterapia, masajes, risoterapia, relajación…, cuyo coste eran sonrisas, abrazos, mimos, caricias… Con el cuerpo y la mente relajados tras el spa y la cena, nos dividimos en tres grupos: SED, BUENA y NOTICIA y compartimos una divertida dinámica para conocernos un poquito mejor y ya sólo faltaba activar y preparar el corazón dando gracias a Dios en la oración de la noche.

El sábado disfrutamos de una jornada de senderismo por el escarpado terreno de los alrededores y para reponernos del esfuerzo, continuamos disfrutando de los servicios de este original spa, esta vez con la terapia del silencio donde cada uno buscó un sitio donde estar cómodo y a solas y así poder abrir los ojos a la belleza de la creación de Dios y escucharlo en el silencio. Tras un animado pic-nic regresamos a la casa.

Por la tarde y ya descansados rezamos juntos el Rosario de las periferias donde ofrecimos cada Ave María por tanta gente que necesita nuestra oración: emigrantes, alcohólicos, presos, enfermos, ancianos, gente que sufre soledad, niños obligados a trabajar… y todas estas peticiones las íbamos poniendo en las manos de María y en el último misterio fuimos dando gracias por toda la gente muchas veces anónima que trabaja y dedica su vida entera a ayudar a todas estas personas.

Después de la cena “Som one ”el grupo de los jóvenes, preparó una emotiva oración de la noche y evocando el lavatorio de los pies de Jesús a sus discípulos, comenzaron llamando a sus familias dando gracias por todo lo recibido, lavando las manos de cada uno y diciendo “Te ofrezco lo que soy y me pongo a tu servicio” y así con este ofrecimiento de servicio el resto también se fue animando a salir y lavar las manos a las personas a las que querían agradecer y ponerse al servicio.

Acabamos el día con el divertido juego”FUROR” en el que los chicos en un equipo y las chicas en otro fuimos dando muestra de nuestras dotes musicales y nuestras habilidades.

El domingo, día de Madre Alberta, compartimos Eucaristía con las Carmelitas Descalzas de Godelleta que nos recibieron y compartieron con nosotros explicando cómo sintieron la llamada de Dios, cómo es su día a día y contestaron amablemente las preguntas del grupo. Tras rezar el Ángelus seguimos con la terapia del silencio.

Y ya con el corazón activado faltaba reconfortar el estómago y para ello comenzamos a preparar unas buenas brasas para todo lo que íbamos a degustar: calçots, embutido, patatas a la brasa….ummmm estaba todo riquísimo!!!!! Y mientras preparábamos todos estos manjares Marisa entretenía a los más pequeños con unas preciosas y prácticas manualidades: bolsitas para el móvil, broches, saquitos con hierbas para perfumar armarios… para nuestros queridos ancianos, muchas veces tan olvidados.

Nuestra convivencia “Sed buena noticia” siguió de nuevo en torno a las periferias de las que tanto nos ha hablado el Papa Francisco. Con una oración muy especial, en la que a través de la Adoración de la Cruz, nos sentimos llamados por Cristo a ser comprensivos con quien sufre, sabiendo que muchas veces las periferias no están tan lejos como pensamos. Para ello, cada uno de nosotros recibimos un mensaje concreto: ser bálsamo para las heridas, ser paz, ser perdón… A destacar la preciosa ambientación y decoración que pudimos disfrutar en cada una de las oraciones, que nos ayudaron a entrar en atmósfera de Encuentro.

Y con estas energías positivas, pasamos a preparar el concurso Masterchef de montaditos, donde los concursantes jefe dirigieron a sus equipos para preparar una cena ¡digna de los mejores restaurantes Michelín! Todos ellos consiguieron un merecido premio. Aunque eso sí, no nos olvidamos de lo duros que fueron los miembros del jurado. Pero sólo en un primer momento, porque luego… fueron los primeros en degustar y disfrutar los montaditos.

Y para digerir bien tanto manjar, nada mejor que acabar el día con un “Just Dance”. Daba gusto ver bailar a mayores y pequeños, perfectamente coordinados al son de las mejores canciones de ayer, de hoy y de siempre. Bueno, o tal vez, no tan coordinados, pero eso fue lo mejor, ¡sin duda!

Al día siguiente, de nuevo prontito, a desayunar. Y cabe destacar lo bien puesta que estaba la mesa , gracias a algunas de las jóvenes de MFA, que se encargaron incluso de cortar rosas para los centros. Ya se sabe, rodearse de belleza nos hace tender hacia ideales nobles, y nada mejor que empezar así de bien el día, en el que el lema fue “Que todos seamos uno”.

Tras los laudes, volvimos a tener otra sesión de la terapia del silencio, disfrutando de la naturaleza en la que se asienta la casa de Calicanto. Precioso encuentro con el Señor, en el que sólo se oía el silbar de la brisa y el trinar de los pájaros.

Después, celebramos San Vicente con una Eucaristía en la casa, con el padre Olbier, al que invitamos a acabar la convivencia con nosotros compartiendo paellas y charla…

¡Y ya estamos esperando la convivencia del año que viene!

Han sido unos días maravillosos, en un ambiente familiar fantástico, compartiendo momentos de oración y cercanía a Dios y momentos de expansión y bromas, risas, confidencias, juegos…llegamos a casas renovados y con ganas de volver a vernos pronto porque cada vez son más fuertes los lazos que nos unen, cada vez nos sentimos más familia y cada vez con más ganas de compartir vivencias. Gracias a todos por estos días tan entrañables…

Inma Haba y Cristina Celda, MFA-Cid

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