Señor Jesús, te alabamos y te bendecimos en este día en que, como comunidad eclesial y movimiento, nos detenemos a contemplar tu obra. A mitad de este mes de julio, te damos gracias por el don del verano y el tiempo de vacaciones. Tu Palabra nos invita a descansar un poco junto a ti, reconociendo que el descanso es un regalo sagrado para renovar el cuerpo y el alma.
Te pedimos que en este tiempo estival no nos alejemos de tu presencia, sino que sepamos encontrarte en la belleza de la creación, en el silencio, en el compartir fraterno y en la alegría de la familia. Bendice a los miembros de nuestro movimiento que pasan sus días de reposo; que sean momentos de verdadera recreación espiritual. Asimismo, te rogamos por aquellos que no pueden tener vacaciones debido al trabajo, la enfermedad o la falta de recursos; sé tú su alivio y su fortaleza. Que este verano sea una oportunidad para volver a ti con un corazón agradecido y renovado para la misión.
Novena a Madre Alberta
Señor y Dios nuestro, que nos diste a Madre Alberta como ejemplo de amor y servicio a la Iglesia, concédenos que sea reconocida su santidad y danos por su intercesión la gracia que confiadamente te pedimos. Amén.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.