Miércoles 10 de noviembre
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Oración de los Miércoles
About This Project

Oh, Señor, Tú has debido equivocarte en tus cálculos.
Hay un error general:
las horas resultan demasiado cortas,
los días se hacen demasiado cortos,
las vidas son demasiado cortas.
Y Tú, Señor, que estás fuera del tiempo,
sonríes al vernos batallar con él.
Tú sabes lo que te haces,
Tú no te equivocas
cuando distribuyes el tiempo a los hombres,
Tú das a cada uno el tiempo justo
para hacer lo que quieres que haga.
Pero no conviene perder tiempo,
malgastar el tiempo,
matar el tiempo.
Pues el tiempo es un regalo que Tú nos haces,
pero un regalo fugitivo
que no se puede meter en una lata de conservas.
Señor, sí, tengo tiempo.
Tengo todo el tiempo mío,
todo el que Tú me das:
los años de mi vida,
los días de mis años,
las horas de mis días.
Todas enteras y mías.
A mí me toca llenarlas,
tranquilamente, con calma.
Pero llenarlas bien enteras,
hasta los bordes,
para luego ofrecértelas
y que de su agua desabrida
Tú hagas un vino generoso
como hiciste en Caná
para las bodas de los hombres.
Por eso hoy, Señor,
no te pido el tiempo de hacer esto
y aquello y lo de más allá.
Te pido solamente la gracia
de hacer bien a conciencia
lo que Tú quieres que haga
con el tiempo que Tú me das.
(Michel Quoist)
Novena a Madre Alberta
Señor y Dios nuestro, que nos diste a Madre Alberta como ejemplo de amor y servicio a la Iglesia, dígnate enaltecerla con la gloria de los santos, y concédeme por su intercesión la gracia que confiadamente te pido.
Amén
Padre nuestro, Ave María, Gloria.