Señor Jesús, Pan de Vida, gracias por alimentarnos con tu cuerpo y palabra.
Reconocemos en ti el verdadero alimento que sacia nuestra hambre de
sentido, paz y eternidad.
Tú eres quien sacia nuestra sed de Esperanza y alegría.
Tú eres quien nos habla de Vida Eterna. Quien nos mantiene y sostiene.
Ayúdanos a vivir nutridos por ti, siendo esperanza para nuestros hermanos,
en todo servir y amar.
Ayúdanos a confiar en tu providencia, con buen ánimo y una sonrisa para
quien lo necesite.
Novena a Madre Alberta
Señor y Dios nuestro, que nos diste a Madre Alberta
como ejemplo de amor y servicio a la Iglesia;
concédenos que sea reconocida
su santidad y danos,
por su intercesión,
la gracia que confiadamente te pedimos.
Amén.
Padre nuestro. Ave María. Gloria.