San José,
padre bueno, custodio fiel de Jesús y esposo humilde de la Virgen María,
hoy me acerco a ti con confianza.
Tú, que conociste el esfuerzo diario del trabajo,
la responsabilidad silenciosa del hogar
y el amor que no hace ruido, pero sostiene la vida,
acompaña a nuestras familias.
Enséñanos a trabajar con dignidad,
a cuidar a los nuestros con paciencia,
a amar como tú amaste:
sin buscar reconocimiento,
con ternura firme,
con entrega callada,
especialmente a los hijos,
que son semilla de esperanza y futuro.
San José, protector en las dificultades,
intercede por nosotros en lo que hoy parece imposible.
Danos fortaleza cuando falten las fuerzas,
pan en la mesa cuando haya necesidad,
y paz en el corazón cuando llegue la preocupación.
Que, unidos a la Virgen María,
sepamos vivir en familia con fe, sencillez y servicio,
como la Sagrada Familia de Nazaret,
y que en el espíritu de MFA
aprendamos a caminar juntos,
a sostenernos unos a otros,
y a descubrir a Dios en lo cotidiano, en el trabajo y en el amor.
San José,
guía nuestros pasos, bendice nuestros hogares
y cuida de nuestras familias.
Amén.
Novena a Madre Alberta
Señor y Dios nuestro, que nos diste a Madre Alberta
como ejemplo de amor y servicio a la Iglesia;
concédenos que sea reconocida
su santidad y danos,
por su intercesión,
la gracia que confiadamente te pedimos.
Amén.
Padre nuestro. Ave María. Gloria.